Israel Tamayo: La ciudad como lienzo

Israel Tamayo Zamora
Pintor, muralista y gestor cultural. Exdirector del Taller Luis Díaz Oduardo y promotor incansable de la plástica santiaguera.
Detalle del tríptico «Apocalipsis»
El Artista
- Santiago de Cuba, (1959)
- Egresado de la Escuela Provincial de Artes Plásticas «José Joaquin Tejada», Santiago de Cuba (l980).
- Exdirector del Taller Cultural «Luis Díaz Oduardo» de Santiago de Cuba (hasta 2023).
- Profesor y promotor de la plástica, con una destacada labor ambientalista.
- Su obra abarca pintura, grabado, pintura mural, cerámica y cartelismo, con premios y reconocimientos en Cuba y el extranjero.
Israel Tamayo es un artista integral cuya obra dialoga con la ciudad y su memoria. Desde el Taller Cultural, impulsó durante décadas proyectos colectivos como la Bienal InterNos, transformando Santiago en una galería a cielo abierto.
Su pintura, densa y colorida, explora la figura humana, los paisajes interiores y los símbolos de la cubanía con una mirada contemporánea y profundamente humana.

Su Visión Artística
Israel Tamayo Zamora domina y entrelaza múltiples disciplinas, todas ellas practicadas y enseñadas desde el Taller Cultural Luis Díaz Oduardo, del que fue director durante décadas.
- PINTURA: el núcleo de su búsqueda. En series como «Músicos», «Ajedrecistas» o el tríptico «Apocalipsis», Tamayo construye un universo donde el color y la composición dialogan con la memoria y la emoción.
- PINTURA MURAL: Su labor más colectiva. Ha participado y dirigido encuentros internacionales como INTERNOS, dejando murales de gran formato en Cuba, República Dominicana y Martinica, entendiendo el arte como transformación del espacio público.
- GRABADO: Dominio de técnicas diversas (calcografía, litografía, serigrafía) con una obra gráfica de gran riqueza conceptual y temática.
- CERÁMICA Y CARTELISMO: Otras facetas de un creador versátil, que ha llevado su lenguaje a platos cerámicos y carteles para eventos culturales.
Recopilación de críticas y/o referencias sobre la obra del creador.
En Galería Oriente de Santiago de Cuba, (Enero 2026)
Con motivo de su exposición personal inaugurada el 17 de enero de 2026 en la Galería Oriente, como parte del evento Inter-nos, la crítica destacó:
«Una vez más Tamayo se devela para ofrecer sus creaciones: grandes lienzos pueblan las paredes de esta galería junto a cerámicas en sus diversas modalidades, grabados y trabajos en la técnica del acrílico. El concepto de la mujer, la música y sus derroteros se engarzan en composiciones sutiles para legar sus prácticas y experiencias.»
La muestra contó con las «agudas reflexiones» del poeta y crítico Manuel Gómez Morales, quien realizó una lectura exquisita de la obra.
— Luisa María, Artes Plásticas Santiago de Cuba
Fuente: Publicación de Artes Plásticas Santiago de Cuba en Facebook (17 de enero de 2026)
«La pintura de Israel Tamayo Zamora, vista en La Rioja, sorprende por su densidad cromática y por esa capacidad de lo caribeño para filtrarse en formatos y técnicas que dialogan con la modernidad. Hay en sus lienzos una alegría contenida, un estallido que no termina de explotar.»
— Benjamín Blanco Rocandio, periodista cultural en Diario La Rioja y larioja.com
Fuente: «Repartir el Arte», Diario La Rioja / larioja.com (17 de marzo de 2008)
The Cuban Art Observer lo incluye en su cobertura sobre los grabadores santiagueros, mencionándolo dentro del panorama de la gráfica contemporánea de la ciudad.
— MSc. Lázaro Gerardo Valdivia Herrero, historiador y crítico de arte, docente, investigador y curador de exposiciones de artes visuales.
Fuente: Thecubanartobserver: «¡Son grabadores santiagueros! ¡No os asombréis de nada!», por MSc. Lázaro Gerardo Valdivia Herrero
«Israel Tamayo Zamora participa con una obra gráfica que aúna la tradición del grabado cubano con exploraciones técnicas contemporáneas, destacando por su versatilidad en el uso de la calcografía y la litografía.»
— Referencia en CRAM International (CT-International Print Biennale)
A Israel Tamayo lo conocí porque Orestes Gaulhiac quiso que lo conociera.
Orestes, artista santiaguero, había sido compañero de estudios de Tamayo en la Escuela José Joaquín Tejada. Nos conocimos en La Habana, en esos años en que uno va tirando del hilo sin saber adónde lleva, y cuando supo que mi curiosidad me empujaba hacia Santiago, me dijo: «Tienes que ir a ver a Israel. Él te abrirá las puertas del Taller».
Había llegado a Santiago de Cuba siguiendo el rastro de una colección que aún no sabía que existía. Y fue él, con esa mezcla de calma y autoridad que tienen los que construyen desde hace décadas, quien me abrió las puertas. No solo las del Taller. También las de una forma de entender el arte como oficio compartido, como tejido, como conversación que no termina.
Y así fue.
Llegué al Taller Cultural Luis Díaz Oduardo siguiendo esa recomendación, sin imaginar aún que aquella visita iba a ser el comienzo de todo. Israel me recibió en su casa —porque el Taller, para él, lo es— con esa mezcla de calma y autoridad que tienen los que construyen desde hace décadas. Y me abrió las puertas. No solo las físicas. También las de una forma de entender el arte como oficio compartido, como tejido, como conversación que no termina.
Recuerdo aquellos días: los pasillos llenos de artistas yendo y viniendo, las conversaciones interrumpidas y retomadas, los murales creciendo en las paredes. Y en medio de todo, Israel, mostrando, explicando, presentando. Fue él quien me puso delante de Julio César Carmenate, de Miguel Ángel Lobaina Borges, de Jorge Jua Knigt Vera, y de tantos otros que luego han ido llegando a la colección.
De aquel primer encuentro no guardo una imagen solemne, sino la de alguien que trabaja mientras habla, que piensa con las manos, que entiende el arte como un acto colectivo. Me enseñó obras, sí, pero sobre todo me enseñó un modo de estar: el del que sostiene un espacio para que otros creen.
Las obras de aquel Taller, supe después, ya habían cruzado el océano antes que yo. Juanjo Goyanes, desde Galicia, había organizado exposiciones de los artistas del Taller Cultural «Luis Díaz Oduardo» años atrás, y mantenía bajo su custodia un conjunto de piezas que esperaban, sin saberlo, el momento de integrarse en esta historia. Cuando llegó el momento, Juanjo me las confió, y así, lo que empezó como una red de afectos se convirtió también en un legado tangible.
Con los años, la relación se ha mantenido en esa misma frecuencia. Sin prisas, sin aspavientos. A veces pasamos meses sin escribirnos. Pero cuando lo hacemos —casi siempre por algún proyecto, alguna exposición, alguna noticia del Taller—, la conversación retoma el hilo exacto donde lo dejamos. Como si Cuba y España estuvieran a la vuelta de la esquina.
De él valoro, además de su obra —esa pintura densa, de carruajes y paisajes interiores que tanto me llega—, la generosidad con la que me fue presentando a los suyos. Porque gracias a Israel, lo que empezó como un encuentro con un artista se convirtió en una red, en una colección, en una historia compartida.
Hoy, sus obras están aquí, en Málaga, en La Rioja, custodiadas con el mismo cuidado con él cuida su Taller. Y sé que, al otro lado, en Santiago, Israel sigue abriendo puertas.
Víctor Manuel López Pérez
RepArte «República del Arte»®
Obras de Israel Tamayo en la colección
Obra pictórica en gran formato sobre lienzo con técnica mixta y obra gráfica sobre papel con técnicas aguafuerte y calcografía.

Las temáticas sobre las proyecta su inspiración son la música, la mujer, el juego y la memoria en nuestra colección.
