Orígenes de RepArte «República del Arte»

Fotografía desde el castillo del Morro, por Víctor Manuel López Pérez, 2006.
Vista panorámica, ciudad de La Habana desde el castillo del Morro en febrero 2006

Una colección nacida de encuentros, amistad y la pasión compartida por el arte cubano

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Cuando viajé a Cuba por primera vez, a finales del año 2005, no sabía que aquel viaje iba a cambiar mi vida. Tampoco sabía que, sin saberlo, estaba plantando la primera semilla de lo que hoy es la Colección RepArte Arte Cubano.

Fue en Bucarest, Rumanía, donde conocí a Julio Sarracent Montesino. De aquel encuentro nació una amistad que me llevó, meses después, a vivir mis primeros días en La Habana —con él y su familia, en el barrio de La Lisa. Allí, en aquella casa, empecé a sentir que la isla me estaba atrapando de una manera que no sabía explicar.

Julio Sarracent Montesino, artista cubano en la Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

Al segundo día de mi llegada, gracias a Elena, una simpática asturiana que conocí en Madrid, conocí a Pilar Fernández, una asturiana de Avilés afincada en La Habana.

«Gorría», artista cubano en la Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

Ella fue mi cicerone, mi guía, mi primera cómplice en la cubanía. Con su energía arrolladora y su amabilidad inmensa, hizo que mi aterrizaje en el Caribe fuera suave, cálido, inolvidable.

Fue Pilar quien me llevó a casa de Jorge Perugorría «Gorría», —recuerdo que fue la tarde del día 5 de enero—, donde adquirí una de las primeras obras que hoy forman parte de la colección. Era 2006, y el proyecto RepArte aún no había nacido, pero aquella visita fue una de sus semillas.

Ayer, veinte años después, volví a encontrarme con «Gorría» en Málaga, tras la presentación de su película «Neurótica anónima» en el Festival de Cine. Fue un saludo breve, pero cálido, de esos que se reconocen en la emoción compartida. Él, siempre con ese talante amigable que recuerdo, acababa de presentar su película y yo, al otro lado, sentía que el tiempo no había pasado. Allí estábamos, dos décadas después, confirmando que algunas semillas siguen dando frutos.

Con Óscar Luis Ceriñales Valdés, músico de La Habana y nieto del reconocido músico Óscar Valdés, mantuve una estrecha amistad en todos mis viajes a Cuba mientras él estuvo allí. Compartimos muchos conciertos y, gracias a él, conocí una parte del amplísimo espectro musical habanero.

Hoy vive en España, donde se proyecta como percusionista en las islas Baleares. Me alegra saber que su música sigue creciendo, —ahora más cerca—. Hace un tiempo lo visité en Palma de Mallorca, y comprobé que el talento y la calidez de aquel joven músico habanero siguen intactos.

Fotografía de Óscar Ceriñales Valdés y Óscar Valdés en concierto en el Jazz Café de La Habana, Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

En mi primera visita a Santiago de Cuba, asistí al Festival Internacional de Documentales «Santiago Álvarez in Memoriam». Allí conocí a Demián Rabilero del Castillo, un joven cineasta que estaba terminando su primer cortometraje, «Temporal».

Vista de la Casa de Diego Velázquez en Santiago de Cuba, Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

Con él visité la Casa de Diego Velázquez, la casa colonial más antigua en uso de América, donde al entrar en el patio descubrimos el ensayo del grupo vocal femenino de santiagueras ‘Peña Las Divas y Amigos’, interpretando la canción «Chan-chan» de Compay Segundo. Este video tuvo una importante difusión y el grupo, después denominado «Vocal Divas», obtuvo contactos internacionales con actuaciones en Brasil, México y España.

Demián me acercó a las personas que conformaban la fuerza joven artística santiaguera en la Asociación Hermanos Saiz.

Su documental «Temporal» tuvo un estreno polémico, fuertemente criticado por organizaciones cristianas. Sin embargo, meses después, una de esas organizaciones lo utilizó en sus charlas sobre el SIDA. Yo lo subí al canal de YouTube, aunque tuve que trocearlo en tres partes porque la duración de los videos estaba limitada en 2007. Unos años después, las partes uno y dos sufrieron censura de edad por parte de la plataforma. En el 2009, presenté el cortometraje en DocumentArte del festival Cool Winter 09 en Santo Domingo de la Calzada.

Fotografía de Demián Rabilero Del Castillo y el cartel de su cortometraje "Temporal", Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

En una visita a casa de un empresario español que residía en La Habana, conocí la obra de Luis Ulises García «Uli», del que era un gran coleccionista. Me fascinó tanto su obra que le pedí que lo llamara por teléfono y en ese mismo momento concertamos nuestro primer encuentro. En su casa de Centro Habana, pasamos horas conversando sobre sus «puertas viejas», ese realismo mágico que me cautivó, y sobre mis inquietudes, sobre lo que la isla estaba despertando en mí. Adquirí la última obra disponible de aquella serie, y nació una amistad que me abriría muchas puertas.

Tras las conversaciones y visitas continuas, fue apareciendo en mis sueños la creación de este proyecto: RepArte «República del Arte». Entonces, mi hambre voraz por conocer a más artistas con los que poder generar una amistad y que nuestras inquietudes y expectativas coincidieran se convirtió en la guía de mis sucesivas visitas a la isla durante ese año 2006 y el siguiente.

Pinturas artistas "Estudio Renacimiento" de La Habana

«Uli» me abrió las puertas del Estudio Renacimiento en La Habana Vieja, donde compartía espacio con otros artistas que conocí e hice amistad: Orestes Gaulhiac Rodríguez, Hiremio García «Santaolaya», Roberto Alfonso «Robertico». También adquirí obra de estos artistas. Todos se emocionaron con el proyecto y se unieron con la proposición de varias de sus obras para la colección.

Otro día, Luis Ulises me presentó a Juder Laffita, creador de Arte Video, una productora de videos de artistas cubanos que me facilitó unos CD con sus videos, los cuales más adelante, en 2007, cuando creé el canal de YouTube, subí y promocioné.

Otro artista que conocí en La Habana, por recomendación de Pilar Fernández, fue Humberto Viñas García. Vecino del barrio Miramar, visité con frecuencia su casa-atelier, y pronto nació una amistad ilusionante. Humberto puso verdadero entusiasmo en el proyecto y apostó fuerte por él, especialmente en el proyecto curatorial «La Libertad Sexual I».

Humberto de Jesús Viñas García, artista cubano en la Colección RepArte Arte Cubano del Fondo «República del Arte»®.

Con él aplicamos uno de los mayores esfuerzos de aquellos primeros años: le creamos un weblog de artista como modelo, con la idea de que él mismo pudiera actualizarlo y gestionar su presencia online. Las dificultades de comunicación en Cuba no le permitieron entonces la autonomía deseada, pero sus obras viajaron. Llegaron a coleccionistas en México, Grecia y España, abriendo caminos que entonces parecían imposibles.

En mi visita a la Isla de la Juventud, conocí a Ángel Salazar, un artista que mima la madera, creando piezas llenas de delicadeza y belleza, incluso cuando muestran la crudeza de la realidad.

"Esclava cimarrona" en talla y grabado. Escultura en madera de sabina, representa el busto desnudo desde debajo de sus pechos de una mujer africana con un grillete en el cuello y tres eslabones cortados que caen en vertical. La talla muestra una combinación de tonos oscuros y claros distribuidos caprichosamente por la naturaleza y la creación del artista. Artistas: Ángel Salazar (escultor), artista cubano de Isla de la Juventud., y el grabado por la artista Magdalena Fernández Brenlla de Algorta.

El tiempo en la isla era justo: había que partir y regresar a la isla grande. El contacto, —como tantos otros— se difuminó después. Pero sus obras se quedaron. Una de ellas, «Esclava cimarrona», es hoy una pieza emblemática de la colección. Ángel me concedió el honor de ponerle nombre. Ese gesto —pequeño y enorme a la vez— sigue vivo en la madera.

A mi regreso, en una visita posterior al Estudio Renacimiento, les propuse el tema «La Libertad Sexual» —un proyecto que se convirtió en colección y cuyas obras, de regreso a España, se vendieron con una fluidez que hasta entonces no había experimentado—.

En esa misma visita, Orestes, al enterarse de mi próximo viaje a Santiago de Cuba, me habló de su compañero Israel Tamayo Zamora, director del Taller Cultural «Luis Díaz Oduardo», y me facilitó el ponerme en contacto con él.

En Santiago de Cuba, donde hacía visitas con frecuencia aunque mi centro base estaba en La Habana, una de mis primeras visitas en ese siguiente viaje fue al Taller Cultural. Allí se me abrió un universo increíble de creatividad, técnicas innovadoras y variedad de disciplinas. Conocí a un equipo apasionado y vocacional con el trabajo que desempeñaban.

Israel Tamayo Zamora, artista cubano en la Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

En esa primera visita, Israel Tamayo me fue presentando a algunos de los artistas que en ese momento estaban: recuerdo especialmente a Miguel Ángel Lobaina Borges, un maestro que ofrecía sabiduría con cada una de sus palabras; a Jorge Juan Knight Vera, laborioso e inquieto creador que adoraba a su maestro Lobaina; y a un joven Julio César Carmenate Laugart, que con seriedad y serenidad trabajaba sobre un molde para una escultura con su maestro. Todos me atendieron con cariño y sus mejores atenciones, y con ellos yo iba compartiendo el proyecto RepArte en nacimiento y su potencial evolución.

Collage de grabados del Taller Cultural "Luis Díaz Oduardo" de Santiago de Cuba, Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

Antes de salir, me mostraron la exposición que estaba en ese momento y, al acabar de verla, antes de salir, se me acercaron y se presentaron un par de jóvenes artistas que colaboraban en el taller terminando algunas de sus obras escultóricas: Duniesky Lora Pileta y Juan Isidro Alcolea «Isio».

El primero tomó la palabra y se presentó con el ímpetu de quien cree en su obra y le interesa que sea conocida fuera de Cuba, una de las mayores dificultades para tanto talento artístico que en la isla se desarrolla. Recuerdo su amabilidad y respeto al mostrarme las obras que en ese momento tenían entre sus manos, recién elaboradas en bronce a la cera perdida. Y fueron adquiridas por la colección.

Collage de obras de Duniesky Lora Pileta, Colección RepArte Arte Cubano del Fondo «República del Arte»®.

Unos días después, antes de mi regreso a La Habana, en la siguiente visita al taller, Israel Tamayo también me facilitó unos CD con videos del taller cultural y me habló de las obras que estaban en Galicia (España), de unas exposiciones que habían hecho unos años antes y custodiadas por Juanjo Goyanes.

Justamente el día anterior a mi vuelo a España, visité el Estudio Renacimiento y a otros artistas en La Habana para adquirir obras que llevaría en mi equipaje. En esta inesperada última visita, pues no he podido regresar a Cuba hasta la fecha, con la creencia de que volvería en un periodo próximo tras la venta de algunas de las obras que había recopilado en mis visitas a la isla…

Favier Felipe Mesa, artista cubano en la Colección RepArte Arte Cubano del Fondo «República del Arte»®.

Fue entonces cuando Orestes Gaulhiac me presentó a un joven talento: Favier Felipe Mesa, un chico que vivía muy cerca del estudio. De él también adquirí un par de obras.

Con los años, Favier se ha mantenido muy activo en Internet y redes sociales, y en varias ocasiones ha mostrado su agradecimiento por la promoción de su obra que realizamos en nuestros weblogs. Ver que aquel joven artista de entonces reconoce hoy el camino recorrido juntos es una de esas satisfacciones silenciosas que este proyecto regala.

En esa visita a Galicia, en el verano de 2007, recibí de Juanjo Goyanes las obras en depósito del taller cultural y conocí la obra de Miguel Mastrapa Cruz, artista cubano residente en Galicia, del cual también me llevé en depósito siete de sus obras en pequeño formato que estaban en la tienda de su mujer.

Al principio me llegaron al corazón —aunque me sorprendieron por lo inesperado—: eran tan diferentes de la voluminosa cantidad de obras que ya llevaba conmigo. Pero con el tiempo, al poderles dedicar miradas más profundas, se me fueron revelando nuevos universos, misterios que antes no había sabido ver. Hoy son parte esencial de la colección, y me recuerdan que el arte —como los afectos— necesita tiempo para mostrarse del todo.

Pintura abstracta geométrica 'Nº 25 S/T' de Miguel Mastrapa Cruz, técnica mixta sobre lienzo, 24 x 32 cm., página de bienvenida de la Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

En el año 2008, Duniesky Lora Pileta —con quien mantenía una correspondencia frecuente— cumplió su sueño de volver a España para retomar su carrera artística en Europa. Llegó a Madrid acompañado de Alexander Vázquez, aunque la crisis mundial que comenzaba a sentirse hizo que los primeros meses fueran duros para el proyecto que soñaban juntos.

Imagen de Alex Vázquez y Duniesky Lora Pileta en la Feria de Arco 2008, Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

Coincidiendo con su llegada, les invité a visitar la Feria de Arte ARCO 2008. Allí hicimos esta foto, que guardo como testimonio de aquellos días de esperanza compartida.

Meses después, se trasladaron a La Rioja, a la residencia artística «Casa López» del proyecto RepArte. Durante varios meses trabajamos juntos en un proceso creativo que llamamos «Equipo Aché», investigando con materiales reutilizados y técnicas experimentales para generar obra gráfica con tratamiento digital. Fue una etapa fértil, intensa, y a pesar de las dificultades, inolvidable.

Duniesky Lora Pileta reside como escultor en el museo «El Castillo», isla de Tobago.

En esa misma visita a Madrid, Duniesky me presentó a su amigo Conrado Rafael Pérez Maletá, arquitecto y artista visual de Santiago de Cuba que también se había instalado en España, aunque él con la decisión de no volver a Cuba por un largo tiempo. El encuentro fue amable, instructivo y, sobre todo, estimulador de la creatividad.

Pronto descubrí en Conrado a una persona con una energía increíble: emprendedor, activista artístico —o «artivista», como le gusta decir—, que dinamizó en Madrid varias actividades colectivas de exhibición y venta de arte. En su generosidad y creencia en el proyecto, aportó dos fotografías de su autoría que donó a la colección.

Tras diversas tribulaciones por el mundo, hoy reside en Nueva York, donde sigue promoviendo emprendimientos artísticos y, sobre todo, centrado en su propio proyecto creativo.

Fotografía de Conrado Maletá en Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.

Humberto me habló de otro coleccionista y crítico de arte español que vive en Madrid, Gregorio Vigil-Escalera Alonso, asturiano de carácter y dueño de una afilada pluma, extensa sabiduría e inquebrantables principios. En sucesivos viajes a Madrid, compartí con él visitas a exposiciones, comidas y cafés de largos debates sobre el proyecto y la transmisión de su ilustrada visión del mundo del arte.

En el año 2011, en una de mis visitas a Madrid, quedé con Gregorio y visitamos una exposición que él había organizado para un artista cubano recién llegado a la ciudad, Felipe Alarcón Echenique. Descubrí una obra bellísima, de una densidad deslumbrante y laberíntica, con dibujos que se entrelazaban como buscándose unos a otros. En esa primera visita, compartimos el proyecto y recibimos su generosidad en forma de donación de una de sus obras realizada con anterioridad.

A comienzos de este año, Felipe visitó Málaga con motivo de la presentación de una publicación sobre su obra en la Casa Museo Picasso, y antes y después de la charla pudimos compartir unos minutos de compañerismo y amistad. Fue un momento sencillo y emocionante, de esos que recuerdas por qué haces todo esto.

En 2013 lanzamos un proyecto de Encuentros República del Arte y convertimos el gastrobar Cava de Murrieta, en Logroño, en un espacio expositivo y lugar de encuentros literarios. Allí pusimos una biblioteca de cuadernillos de poesía de ediciones 4 de agosto.

Imagen del Cartel de la exposición "Lo que no me hace más sólido me sostiene", José Antonio Tamayo Cabrera (2013), Encuentros República del Arte.

El proyecto expositivo se inauguró con dibujos de José Antonio Tamayo Cabrera, un artista cubano que había residido en La Rioja y nos localizó a través de las redes sociales. Por entonces vivía en Álava, y su llegada fue un regalo inesperado.

Con él tejí una relación muy especial. El proyecto le estimuló en un momento delicado de adaptación a un país nuevo, con limitadas posibilidades laborales. Fue un cocreador entusiasta: durante su estancia en la residencia artística el año anterior, realizamos juntos obras estimulantes y dejó plasmado en una de las paredes de un salón un espléndido carboncillo que aún perdura, inalterable, como un testigo silencioso de aquellos días.

Todavía conservamos una amistad latente. En varias visitas posteriores al País Vasco compartimos exposiciones y espacios culturales. Aunque la distancia haya aumentado, mi gratitud y aprecio hacia él siguen intactos.


La colección hoy

La Colección RepArte Arte Cubano se concreta en cuatro géneros: Pintura, Grabado, Dibujo y Obra gráfica (no grabado) con tratamiento digital experimental con reutilización de materiales, que componen la mayoría de las obras a disposición para el coleccionista.

«He nombrado aquí a muchos de los que hicieron posible este proyecto. Pero hubo otros, muchos otros, que en aquellos primeros viajes me ofrecieron su tiempo, su casa, su conversación, un gesto amable. Algunos los recuerdo con nitidez; otros se han ido difuminando en la memoria, borrados por los años y la distancia. A todos ellos, los nombrados y los anónimos, mi gratitud más honda. Porque esta colección no sería nada sin el calor humano que la hizo crecer.»


Víctor Manuel López Pérez
RepArte «República del Arte»®

Fotografía de Víctor Manuel López Pérez a caballo en playa Onda de Cayo Coco (Cuba), Colección RepArte Arte Cubano del Fondo "República del Arte"®.
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